Introducción
La curvatura congénita ventral del pene es una condición poco frecuente que puede presentar un impacto sustancialmente negativo en el hombre. La curvatura peneana ocurre en el 4-10% de los varones sin acompañamiento de hipospadias y en el 0,08% acompañado de hipospadias1. Los errores genéticos en la formación embrionaria de los genitales externos aún son en parte desconocidos2.
La plicatura corpórea es un procedimiento quirúrgico simple, mínimamente invasivo, que ha demostrado ser eficaz para la curvatura congénita del pene3 y para la corrección de la curvatura peneana en la enfermedad de La Peyronie4. La corrección de la curvatura congénita ventral del pene sin acortamiento mediante la rotación de los cuerpos cavernosos se introdujo por primera vez en 2006, denominándose rotación de cuerpos cavernosos Shaeer I5. Esta técnica aporta la ventaja de evitar el acortamiento propio de las técnicas de plicatura, reduciendo el riesgo de disfunción eréctil asociado a las técnicas de incisión y parche. La última modificación del procedimiento original es la técnica sin corporotomía (Shaeer III), la cual se reporta en este caso clínico.
Caso clínico
Varón de 21 años que acude a consulta refiriendo incapacidad para el coito por la presencia de curvatura peneana. Dicha curvatura estaba presente desde la aparición de las erecciones en la adolescencia. En la exploración física se evidenció una curvatura peneana ventral de 60° y una longitud peneana en erección de 16 cm (Fig. 1). No se encontraron alteraciones de la uretra, como hipospadias o epispadias, y la ecografía peneana no mostró alteraciones.
Figura 1. Técnica de Shaeer III modificada. A: movilización de la bandeleta neurovascular dorsal. B: se induce la erección máxima con solución salina y se observa una curvatura peneana ventral de 60°. C: se trazan cinco líneas transversales de cuatro puntos, a 0,5 cm de la línea media, a 1 cm entre ellos y 1 cm del punto de máxima curvatura. D: se induce la erección máxima con solución salina y se ajusta la tensión de los hilos para conseguir el enderezamiento.
El paciente es diagnosticado como incurvación peneana ventral congénita y se decide intervenirlo quirúrgicamente para su corrección. Se realiza una rotación de cuerpos cavernosos según la técnica de Shaeer III modificada. La diferencia con la técnica original radica en la disposición y la aproximación de los puntos de plicatura transversal de la túnica albugínea. Se inicia la cirugía con la movilización de la bandeleta neurovascular dorsal (Fig. 2A), se induce la erección máxima con solución salina, presenta una curvatura peneana ventral de 60° (Fig. 2B), y se marcan cinco líneas transversales de cuatro puntos, a 0,5 cm de la línea media, a 1 cm entre ellos y 1 cm del punto de máxima curvatura. Entonces se pasa un hilo trenzado no reabsorbible de poliéster de 2/0 en sentido transversal a la longitud de pene de dentro afuera y de fuera adentro (Fig. 2C). Los hilos se fijan con un nudo doble y se dejan marcados con una pinza de hemostasia protegida. Se induce la erección máxima con solución salina y torniquete, y se ajusta la tensión de los hilos para conseguir el enderezamiento completo (Fig. 2D). La cirugía se completa según la técnica original. El enderezamiento fue casi completo, con una curvatura residual de 10°, una pérdida de longitud de 1,5 cm y sin asimetrías residuales.
Figura 2. Incurvación peneana ventral de 60° y longitud de 16 cm.
Discusión
La curvatura congénita ventral del pene es una condición poco frecuente que puede presentar un impacto sustancialmente negativo en el hombre. En este caso, el diagnóstico se realizó clínicamente y se optó por un tratamiento quirúrgico, dado que la curvatura peneana era de 60°. La cirugía con técnica de Shaeer III modificada resultó ser exitosa, logrando un enderezamiento casi completo.
En 2008, Shaeer5 publicó su serie de 22 pacientes intervenidos mediante esta técnica, con un seguimiento de 16 meses; la curvatura media en la serie fue de 66° y la longitud peneana media fue de 15,4 cm. En este trabajo se presentan buenos resultados iniciales, logrando la corrección con una curvatura residual de 10°, una pérdida de longitud de 1,5 cm y sin asimetrías residuales. Este caso resalta la importancia del enfoque quirúrgico en el tratamiento de la curvatura peneana ventral congénita, contribuyendo a la escasa literatura existente sobre esta condición.
Conclusiones
Lo presentado en el caso clínico muestra que la cirugía de rotación de los cuerpos cavernosos constituye una alternativa terapéutica eficaz a las técnicas de plicatura o alargamiento de la túnica albugínea para el tratamiento de la curvatura congénita ventral del pene, evitando las complicaciones derivadas de estas técnicas, aunque se precisan un mayor número de estudios y seguimientos a más largo plazo para poder considerarla la técnica de elección en esta patología.
Financiamiento
Los autores declaran no haber recibido financiamiento para este trabajo.
Conflicto de intereses
Los autores declaran no tener conflicto de intereses.
Consideraciones éticas
Protección de personas y animales. Los autores declaran que para esta investigación no se han realizado experimentos en seres humanos ni en animales.
Confidencialidad, consentimiento informado y aprobación ética. Los autores han seguido los protocolos de confidencialidad de su institución, han obtenido el consentimiento informado del paciente, y cuentan con la aprobación del Comité de Ética. Se han seguido las recomendaciones de las guías SAGER, según la naturaleza del estudio.
Declaración sobre el uso de inteligencia artificial. Los autores declaran que no utilizaron ningún tipo de inteligencia artificial generativa para la redacción de este manuscrito.
