Introducción
Las sinequias vulvares se definen como una fusión completa o parcial de los labios menores; también se conocen como adhesión labial o fusión vulvar1. Generalmente afectan a las niñas entre 3 meses y 6 años2. La causa exacta se desconoce, pero las afecciones que originan hipoestrogenismo o procesos inflamatorios de la región vulvar podrían producirlas3. La mayoría de las sinequias vulvares son asintomáticas; sin embargo, en algunos casos graves pueden generar síntomas del tracto urinario inferior, como goteo posmiccional, disuria y retención urinaria aguda, además de infecciones del tracto urinario y cambios inflamatorios locales del introito vaginal4.
Con respecto al manejo, el 80% de las sinequias desaparecen en el plazo de 1 año con medidas de higiene genital adecuada. No obstante, pueden ofrecerse varias alternativas, desde aplicación tópica de estrógenos (como estradiol al 0,01%) o corticosteroides tópicos (como betametasona al 0,05% o beclometasona al 0,025%) en ciclos cortos sobre las sinequias por 4 a 6 semanas, siendo este un manejo que requiere mayor tiempo de aplicación y buena adherencia por parte de los padres y las pacientes5. Si no responden al manejo tópico, puede optarse por disección manual de las sinequias vulvares, previa anestesia local y programada de forma ambulatoria. Las sinequias vulvares extensas y firmes deben ser tratadas quirúrgicamente bajo anestesia general6.
Caso clínico
Paciente de sexo femenino, de 10 años, que acude por emergencia por presentar obstrucción de una sonda de Foley, con antecedente de talla vesical en otra institución hace 2 semanas por retención urinaria aguda y no factibilidad de cateterismo uretral. En la exploración física se observa abdomen globuloso, blando, depresible, sin masas; presencia de cistostomía suprapúbica con sonda de Foley de dos vías de 14 Fr, con detritus; introito vaginal sellado por fusión de labios menores, de aspecto hipertrófico; himen no visible y uretra no visualizada (Fig. 1). Se intenta la liberación de sinequias con un hisopo (bajo sedación), siendo frustra. La paciente es hospitalizada en urología pediátrica para manejo definitivo.
Figura 1. Aspecto preoperatorio.
Niega hematuria y no refiere antecedente de infecciones urinarias. Se la había realizado liberación manual de las sinequias en tres ocasiones, sin éxito. Tiene como antecedente la aplicación en dos oportunidades de corticosteroide en crema, sin resultado. Se amplió el estudio con ecografía pélvica, que mostró la vejiga a mediana repleción con globo de sonda vesical, morfología conservada, leve engrosamiento mural de 5 mm, no lesiones perivesicales y no líquido libre.
La paciente fue sometida a cura quirúrgica de sinequias de labios menores, drenaje de colección vaginal, retiro de talla vesical, cateterismo uretral y biopsia de labio menor (Fig. 2). En los hallazgos operatorios se identifican orificio vaginal amplio sin estructura himeneal, meato uretral permeable y colección intravaginal de aproximadamente 10 ml de consistencia espesa y blanquecina. El cultivo de la colección intravaginal fue negativo para bacterias. El informe anatomopatológico macroscópico reportó dos fragmentos de tejido parduzco, irregulares, que en promedio medían 1 × 0,6 cm, y la microscopía informó fragmentos de tejido cutáneo con infiltrado inflamatorio crónico reagudizado, tejido de granulación, denudación del epitelio y fibrosis.
Figura 2. Cura quirúrgica de sinequias de labios menores. A y B: aspecto posoperatorio. C: control a los 10 meses de posoperatorio.
Discusión
Se estima que hasta el 40% de las niñas sanas entre los 6 meses y los 6 años desarrollan sinequias vulvares, con un pico de incidencia entre los 13 y los 23 meses. Se clasifican en parciales y totales. Como diagnósticos diferenciales se encuentran la agenesia vaginal y el himen imperforado. El tratamiento de las sinequias, especialmente las asintomáticas, es bastante controversial7. La observación resulta suficiente en la mayoría de los casos; sin embargo, muchos padres optan por la separación manual de las sinequias vulvares sobre los métodos conservadores. La literatura internacional señala que la tasa de resolución espontánea puede llegar hasta un 80% en 1 año y cercana al 100% a inicios de la pubertad8. Nuestra paciente fue sometida a tres intentos de separación manual, sin resultado. Dentro de las opciones no quirúrgicas se encuentra la aplicación tópica de corticosteroides, siendo la betametasona en crema tópica al 0,05% el producto más utilizado; presenta una tasa de éxito entre el 68 y 78,9%, similar a los resultados con el uso de estrógenos tópicos. No se han reportado efectos adversos graves por su uso, pero sí atrofia de piel con aplicaciones prolongadas9. Nuestra paciente presentó como antecedente dos intentos fallidos de manejo con corticosteroide tópico.
El tratamiento quirúrgico es una opción ante los fracasos del manejo conservador y de los intentos de separación manual, y está indicado en casos de mayor complejidad. Su tasa de éxito es cercana al 100% y la tasa de recurrencia es del 10%10. Nuestra paciente presentó retención urinaria por obstrucción del meato uretral, por lo que fue sometida en primera instancia a cistostomía suprapúbica y referida a nuestro hospital para manejo definitivo, que consistió en separación quirúrgica de sinequias, cierre de talla vesical, colocación de sonda de Foley uretral y biopsia de labio menor, con evolución favorable después de 1 año de seguimiento.
Conclusiones
Las sinequias de labios menores afectan la calidad de vida de las pacientes y pueden afectar el funcionamiento de las vías urinarias. El manejo incluye medidas conservadoras, como higiene genital, uso de corticosteroides y disección manual bajo anestesia local, o tratamiento quirúrgico en casos persistentes o graves.
Financiamiento
Los autores declaran no haber recibido financiamiento para este estudio.
Conflicto de intereses
Los autores declaran no tener conflicto de intereses.
Consideraciones éticas
Protección de personas y animales. Los autores declaran que para esta investigación no se han realizado experimentos en seres humanos ni en animales.
Confidencialidad, consentimiento informado y aprobación ética. Los autores han obtenido la aprobación del Comité de Ética para el análisis de datos clínicos obtenidos de forma rutinaria y anonimizados. Debido a la naturaleza del estudio, no fue necesario el consentimiento informado individual. Se han seguido las recomendaciones éticas pertinentes.
Declaración sobre el uso de inteligencia artificial. Los autores declaran que no se utilizó ningún tipo de inteligencia artificial generativa para la redacción ni la creación de contenido de este manuscrito.
